La Coctelera

Fryslân

Crónicas —amargas— desde un país que no existe...

10 Abril 2008

En el pozo

F. sale del pozo. F. vuelve al pozo. F. sale del pozo. Y F. vuelve a caer en él... Tras varios meses de ausencia vuelvo a escribir para nada, después de escribir por dinero para nadie. Estuve ocupado en olvidar a una mujer —otra más— y en escribir un mediocre libro de narraciones que un editor espabilado quiere publicar para Sant Jordi y que un escritor famoso quiere firmar el día de Sant Jordi. Por lo que a mí respecta, me conformo con cobrar mi trabajo antes del día de Sant Jordi.

Escribir para otro es algo así como ver a tu novia en la cama con otro. Duele, pero no te puedes quejar. Ahora, a escribir un libro para otro lo llaman trabajar en equipo: el imbécil —o sea, yo— escribe, en agotadoras sesiones de horas y horas de trabajo; mientras el imbécil escribe, el editor negocia artículos en los suplementos culturales y intervenciones del escritor en la radio y en la televisión, y el escritor dicta al oído del imbécil sus faltas de ortografía, de sintaxis, de decencia, y su halitosis, y habla por teléfono con su amiguita.

Para mí, el único consuelo del trabajo en equipo era N., una callada y hermosa secretaria para todo —para todo, cierto—, una maravilla de chica, un monumento de carne y hueso, de faldas tacañas y generosos escotes, gafas de pasta —claro—, y adicta al bicing, de la que día a día me fui enamorando en secreto, en silencio, como un colegial.

Anoche, me la encontré en un bar de literatos de la calle Ferlandina. Tomamos algo —bueno, nos emborrachamos como veinteañeros—, después de un tira y afloja divertido, liberamos nuestra angustia vital entre las sábanas: mi cuerpo, su cuerpo tatuado —¿todas las chicas están tatuadas?— y nuestras respectivas neuras. Esta mañana, la dura realidad de un beso de despedida con resaca.

«A lo mejor algún día nos querremos», me ha dicho, antes de irse, pero se ha ido. No sé por qué razón las mujeres a las que amo se van, siempre se van. Siempre tienen una excusa, cierto, pero se van. Creo que estoy enamorado, de verdad, pero prefiero no concebir esperanzas; la vida me ha corneado demasiado. Mañana la llamó. Añoro el sabor de su cuerpo.

Tags: n, escribir, escritor

servido por fryslan 4 comentarios compártelo

4 comentarios · Escribe aquí tu comentario

violette

violette dijo

Seguramente N. volverá a verte cuando la llames... Se ha ido porque tenía prisa, no lo dudes.

PS: Y Veronika??

12 Abril 2008 | 02:19 PM

f.

f. dijo

Querida Violette, seis meses de arraigo es demasiado tiempo para una mujer como V. V. dinamitó mis principios, V. sentenció mis creencias, V. destruyó mis prejuicios. V. pasó por mi vida como una apisonadora... Me costó salir del pozo. Me pasa por ingenuo. Por eso creo que jamás llamaré a N. ¿Procrastinación?

14 Abril 2008 | 11:30 AM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Hola Fryslan: Qué trabajoso es dejar comentarios a veces en la Coctelera. Bueno, ensayo otra vez. Te decía que me parece que tienes bastante experiencia en "entrar y en salir del pozo", pero sobre todo en superar las resacas. Tu poder de recuperación es alucinante. En fin, dices algo interesante, que yo tan "ingenua" ignoraba. Que trabajas para un "escritor" para que él publique lo que tú escribes. Bueno, corrijo sé que desde la época de Dumas existían ya una especie de "fábricas literarias", pero suponía que la ayuda se limitaba a la edición. Tan prostituída está la literatura que los escritores tienen que hacer como los políticos: Ir al que sabe para que les escriban los discursos? Sí, me imagino que debe ser algo como lo que dices: ver a tu mujer en la cama con otro. Pero supongo que no es tanto el dolor..., si aceptas que te paguen por eso. Al fin y al cabo entonces es como un trabajo cualquiera. Un saludo.

22 Abril 2008 | 08:29 PM

G.

G. dijo

No tardes en volver. Yo desde el anonimato necesito poner en orden mis pensamientos con tus letras. No se escribir, pero se leerte, y de esta manera, veo escrito lo que quiero decir.

Saludos desde el pozo. ¿que frio hace verdad?

5 Mayo 2008 | 01:12 AM

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